sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Te irás?

Un día te irás.
Yo me quedaré.
Me cuesta reconocerlo,
pero siempre soy la que se queda.
No es bonito,
no es algo bueno.
Quedarse cuando se van
es como beber el té frío.
Se te pega a la lengua
y el sabor ya no es dulce.
Quizá sea yo quien tiene la culpa de quedarse,
quizá deba levantarme un día e irme.
Pero todas las veces que lo pienso
siento que estoy traicionando a mi corazón.
Lo que un día quise, ya no está.
Lo que un día me hizo sentir en casa,
se ha marchado y se ha llevado las llaves con él.
¿Qué debería de hacer ahora?
No lo sé.
Últimamente he visto la opción de quedarme como si fuera una cama.
Una cama en la que echarse y dejar pasar el tiempo.
Quizá fuese más fácil si la cama no fuese un colchón de faquir y estuvieses aquí.
Pero te has ido,
y yo me he quedado.
Es la misma historia de siempre.

No sé si cuando recite esto delante de todos vosotros él seguirá aquí, pero de una u otra forma, me quedaré. Me quedaré porque alguien tiene que contarle al mundo qué es lo que ocurre después de un adiós tan largo.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Blue.

 "With all that blue that you carry around in your heart, it must be raining there forever" - Jason Molina.



Con todo el azul que tengo metido en el cuerpo,
el corazón se me ha llenado de agua.
Abundan las goteras en los pulmones,
no sé cómo taparlas.

Me han crecido enredaderas en las venas,
tan fuertes que apenas puedo moverme.
No creo que florezcan, no me gusta tomar el sol.

Tiene que estar lloviendo para siempre dentro de mí,
da igual lo que llore, 
la lluvia no cesa nunca.

Se me nubla la vista
y me pierdo en esa niebla,
me pierdo
y me pierdo...

Todos se han ahogado con la tormenta,
construir barcos de papel nunca se me ha dado bien.

Quizá algún día llegue alguien,
se le ocurra abrir el paraguas
y aprender a nadar.
Quizá así, el barco se haga más fuerte.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Nos hemos acabado.

Cuando se acabe el verano, te acabarás tú.
Nos acabaremos nosotros,
se acabará el café
y quién sabe,
quizá también se acabe la cerveza.
Seguirá luciendo el sol
y la brisa seguirá moviendo mi falda,
pero esto se acabará.
Las estaciones son cíclicas,
el amor terrorismo emocional
y oh mira...
¡ya se me ha enfriado el café otra vez!

Te pediría que me apagases,
pero me gusta tanto quemarme
en excusas
y en sentimientos mudos...
Creí que jamás te volvería a pedir esto, pero vete.
¿No te has dado cuenta de que el verano se ha acabado ya?
Intentarlo ahora es de cobardes. 


martes, 25 de octubre de 2016

Ship to wreck.

Quiero que me dejes volar.
Todos deberían de tener la oportunidad de volar lejos. O no, porque ya que puedes volar, ¿qué más da que vayas lejos o te quedes por aquí? sigues volando, sigues siendo inalcanzable.
Quiero que me dejes soñar.
Cada pestañeo irradia ganas de cumplir planes por los que nadie apuesta, pero, ¿qué son los sueños sin alguien que diga que eso no es posible? ilusiones.

Quiero que me dejes quererte o me dejes ir.

sábado, 22 de octubre de 2016

Sola no.

Acuéstate con alguien a quien le guste tanto Jason Molina que se sepa toda su biografía y trayectoria musical.
Alguien que te mire y sonría, haciendo que el tiempo se pare y no sea incómodo no decir nada.
Alguien a quien no le importe el reloj.
Alguien que te muestre lo que le apasiona en la vida con los ojos brillantes.
Alguien, a quien jamás le adivinarías la edad, porque sigue teniendo la ilusión intacta.
Ese alguien, quien te deja volar lejos, pero también te deja llevar contigo su olor en tus alas.
Ese alguien que jamás se cansa de hacerte reír.
Jamás.
Ni a las diez de la mañana ni a las dos de la madrugada.

Hay personas que nos marcan,
que nos ayudan a aterrizar con los dos pies. Hay personas que simplemente, sin tener que estar al 100%, están. Y quizá no todo sea tan bonito, ni tan fácil, ni tan..
Pero cambias, que al fin y al cabo es un sinónimo más suave de renacer y reinvertarte. Quien te ayuda a cambiar cuando ni tú misma quieres — o eso te crees — es quien de verdad merece la pena estar en tu camino. Ya he escrito muchas veces sobre la libertad, es un concepto que me apasiona, pero yo sola no puedo descubrir realmente qué es. Tampoco puedo conocerme a mí misma yo sola. Tampoco puedo decirle al mundo entero que..

(Sola, no)

sábado, 15 de octubre de 2016

Tú.

Tú, con tu moño deshecho, te comes el mundo.
Tú, con tu cara de sueño, enamoras al Sol y a la Luna.
Tú, que sonríes a los extraños, pisas fuerte y puedes con todo.
Tú, siempre con la mirada perdida, fijándote en detalles que nadie ve.
Tú, revolucionaria como tú sola, le dices adiós a los complejos.
Tú, que por donde pisas dejas estrellas, eres la envidia de cualquier astrónomo.
Tú, con el café a medio tomar, inventas mejores historias que los políticos.
Tú, que luchas y no te das por vencida, te da igual tropezar en sus críticas.
Tú, ríes sin importar quien te escuche.
Tú, llenas el mundo de color con tus pestañas negras.

Y aquí sigo yo, sin saber ni cómo te llamas ni qué quieres hacer con tu vida. Sólo se, que tus ojos reflejan rebeldía y ganas de vivir.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Palabras en un bote de rímel.

Desde que ya no estoy contigo me he vuelto a maquillar. He cogido la brocha y he tapado todas aquellas pecas que un día dijiste amar. Desde que soy sólo mía, al ducharme mancho las toallas de negro y dejo mis sueños en las sábanas. Puedes llamarlo rímel o todas las palabras que no me dejabas decir. Ahora le grito al mundo, con ganas o sin ellas, pero le grito y le planto cara.

La vida no era tu risa,
ser libre no era ir de tu mano,
y llorar no era derramar lágrimas.

La vida es... Aún estoy descubriéndolo.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Café.

Todo lleno de fantasmas y luego tú. El café templado en la mesa de madera, — cuando sabes que me gusta ardiendo — y ella.

Ella con la mirada triste y la melena revuelta.
Ella con sueños en las pestañas y ganas de vivir.
Ella, a secas, con café, juntas y separadas.

sábado, 20 de agosto de 2016

Últimamente.

Últimamente no dejan de decirme que no se me puede dejar sola. Tanto amigos cercanos como amigos que veo una vez al mes. Creo que eso ya delimita bastante el tiempo que tardo en cometer alguna locura o meterme en un jardín nuevo a explorar. Otras personas se avergonzarían de que su círculo de amistades vaya diciendo eso por ahí. Pero ese no es mi caso. En absoluto. Considero que después de salir de una etapa de maltrato psicológico, he renacido. Y no lo he hecho sin más, he renacido con ganas, con muchísimas ganas. ¿De qué? De hacer lo que realmente me gusta y quiero, sin poner ningún pero entre medias. De ser yo misma otra vez. De encontrarme y perderme para volver a aprenderme de memoria mis fallos y virtudes. De ser libre, li-bre.

Estamos acostumbrados a que nos digan que no nos dejemos pisar, que seamos fuertes y sigamos adelante. Pero también es importante focalizar esas palabras en un ámbito más positivo... Tampoco os dejéis pisar en lo que realmente queréis hacer o conseguir. Si alguien os dice que es una locura pero esa locura os hace realmente felices, hacedla.

Últimamente me dicen que estoy más guapa, que sonrío diferente y que he vuelto a ser yo misma. Quizá la razón de todo esto es que he vuelto a ser feliz de verdad, conmigo misma y mi entorno. En mi propia piel y en la de los demás. Entre mis brazos y los del resto. Diría que he cambiado, pero el ser humano está en constante cambio, así que diré que he mejorado. Muchísimo. Hace no mucho me decían que pocas veces sonreía, me enfadaba por casi cualquier cosa y había personas en mi vida que me hacían llorar y sentirme mal cada día. Pero conseguí salir de esa rueda y aprender a girar por mí misma.

Sinceramente, nunca había subido una entrada tan personal y dudo que esto vuelva a pasar, pero lo necesitaba. No por mí, si no por quienes me leen. No dejéis que os maltraten. Sea amigo, pareja, familia, compañero de trabajo o clase, quien sea. Jamás. No olvidéis lo mucho que valéis y que vuestras sonrisas inspiran muchas otras. No dejéis de ser fuertes, por nadie. El respeto es algo que existe y que todo el mundo debería hacer uso de ello.

Buenas noches.

martes, 9 de agosto de 2016

No es tu culpa.

Sinceramente creo que jamás me he sentido más cómoda en mi propia piel. Lo mejor de todo es que esa sensación no termina ahí. Después de mucho tiempo, me siento cómoda en mis propios zapatos; los cuales habían dejado de brillar hace mucho también. Sentirse segura de cada paso que das sin miedo a caerte del acantilado es un chute de adrenalina tras otro. Es más, alguna vez que otra es divertido tirarse del acantilado y ver hasta dónde eres capaz de bucear sin pedir ayuda. A cada día que pasa creo tener la definición de la libertad entre mis dedos, pero siempre hay algo o alguien que me hace ver que en esa definición falta un matiz. Y eso es lo divertido, seguir avanzando y avanzando hasta creer saber lo que es ser libre.

No me arrepiento de nada,
no lloro porque acabó,
sonrío porque sucedió
y me alegro de todo lo que hice.

Dicen que si algo está hecho con amor, está hecho correctamente.
También dicen por ahí que en cada nube hay un hilo plateado que nos guía hasta un Sol más cálido y amable.

Cuando Urano no es quien escribe, las palabras son más claras y duelen el doble.

domingo, 31 de julio de 2016

Dulce introducción al caos.

Si pudiera sacarte de mi mente un sólo segundo, descansaría toda una eternidad.
Cansada de buscarte, de negarte, de romperte y quemarte.

Harta de decirme a mí misma mentiras, justificar lo imposible por no llorar.

¿Por qué no vuelves? No quiero que vuelvas.
¿Por qué no me hablas? Quiero que me olvides.

Necesito respirar, salir y volar. Reinventarme sin ti.
Destruir un nosotras que es imposible que funcione ya.

Cúrame las heridas, tiempo, cúrame.
Dile que jamás la volveré a amar tanto, que jamás me dejaré atrás por ella, y dile,
que mis ojos la echan de menos a pesar de que mi boca diga lo contrario.
Dile, que hay un haz de luz que me acompaña desde que se fue y me dejó aquí sola.
Dile, que jamás la olvidaré.
Pero, por favor, no te olvides de decirle que esta amapola marchita necesita volver a florecer sola, sacar la rabia y chillar.

He quemado el libro.

Gata.

Dicen que los ojos de gata enamoran de una forma distinta a la de los demás. Por lo general, suelen tener la pupila más afilada y el rango de colores de su iris es muchísimo más amplio. Pueden ir desde el gris más frío al amarillo más meloso. Pueden tener los ojos de una forma más redonda, más almendrada o incluso rasgados. Sólo me he cruzado con una mirada así en lo que llevo vivido, y os aseguro que eran (y son) los ojos de gata más afilados del mundo. No eran (ni son) grises o amarillos, eran (y son) de un verde profundo. El color es importante, pero con ella aprendí que aún más importante es lo que se llega a reflejar en la mirada. Pensaréis que es una tontería, ya que hay ojos tan cristalinos que reflejan hasta la más mínima mota de polvo, pero no. Las miradas son algo más profundo. No todas las cosas se reflejan igual en nuestros ojos ni con la misma frecuencia. Al igual que un espejo va a reflejar lo que tu mente quiera ver (hasta cierto punto), los ojos igual. Me vi reflejada en esos ojos de gata durante muchos años. Viví momentos increíbles a través de su verde, incluso pude contemplar cómo se llenaban de lágrimas de alegría al cruzarse con mis ojos. Mi mirada  no tiene nada de especial, ni siquiera tiene un color bonito con el que contar historias. Pero han visto sonreír a los ojos de gata más profundos de este mundo.

Reflejar.

jueves, 9 de junio de 2016

¿Urano se va?

Me cuesta escribir estas líneas.
Me duele escribir estas líneas.

Dicen que las despedidas nunca son a gusto de todos y que siempre se acaba llorando.

Me estaría mintiendo a mí misma si escribo a continuación que Urano se ha ido de verdad. No, la realidad no es esa, Urano sigue aquí. Urano siempre estará aquí. A veces quizá sea la que escriba o a veces será una simple lectora más. Llevaba meses sin encontrarme del todo cómoda en mi propio ambiente, conmigo misma y con todo lo que me rodeaba.
Necesitaba romper con algo en mi vida y procurar que eso no me rompiese a mí en mil trocitos. Y lo hice. Y dolió. Y duele. Pero Urano brilla más azul y se ha llenado de estrellas risueñas que sólo quieren verla crecer.

No, Urano no se va.
A día de hoy, tras romper las ventanas y curar las heridas que dejaron los cristales, la verdadera felicidad me da un largo abrazo. Ha sido un reencuentro mágico, en el que he podido comenzar a conocerme de nuevo, de cero, coger la maleta y salir a explorarme. He aprendido muchísimo de mí misma, y la vida me ha ido mostrando que es ahora o nunca, con todo. He aprendido a no quedarme con las ganas, más bien, he comenzado a no querer quedarme con las ganas de nada.

En anteriores entradas proclamé mi libertad con bandera en mano y sonrisa rota en el rostro. Esa libertad era falsa. Más adelante Urano se quejó de que hacía tiempo que nadie la cuidaba, nada más lejos de la realidad. Pero, ahora mismo, en el más bonito presente que jamás he vivido; Urano es libre, la cuidan y se cuida. La quieren y se quiere.

Dejarse llevar, no suena tan bien como es en realidad. Dejarse llevar, es la solución a todos los obstáculos que nos autoimponemos.

martes, 7 de junio de 2016

Mía.

Tener un amor como en Lolita de Nabokov, destrozar el firmamento con las uñas de los pies y volver a empezar. Construir una cueva de nubes sobre las que volar. Decirte que quiero hacerme el nido en tu pecho, que no me saquen de ahí jamás. Melancolía, tristeza, amargura, añoranza. Cada letra cae como una losa de cemento sobre el papel, y mi rostro se hunde en un mar inmenso. Escribo y me ahogo al mismo tiempo, me creo elástica ante todos vosotros y me declaro mía. Acordes de piano que acompañan una noche más en las estrellas. Y desde aquí, desde el azul Urano, te observo. Sigues teniendo la misma rutina que cuando solíamos hablar día y noche. Sigues sonriendo igual y parece que no te importa que me haya marchado. Me diste alas esperando que me quedase contigo para siempre, y ahora le doy uso a estas emplumadas amigas para volar lejos de ti. Hace unos años hubiera deseado que ardieses hasta desaparecer tú. Pero ahora me voy yo. Lejos. Muy lejos. Urano siempre estuvo a años luz de ti y siempre lo supiste.

jueves, 12 de mayo de 2016

Jaula.

Toqué fondo. Arrastré mis manos por el último piso de la tristeza. Me ensucié con toda la basura que la humanidad no quiere oler por miedo a sentirse mal. Removí las arenas de los recuerdos más oscuros que jamás creé. Estaba tan vacía que jamás llegué a pensar que podría derramar una lágrima por él. Todo pasó muy rápido y no me di cuenta de que me estabas engañando hasta hace muy poco. No, nada bueno puede salir de aquí, tu camino estaba hecho mucho antes de que yo apareciese. Busqué el cariño más sincero en unos brazos que no me veían como lo que realmente soy. Es la primera vez que escribo en primera persona aquí, y creo que eso da que pensar. No le has hecho daño a mi yo literario, me has hecho daño a . Y quiero gritarte con mi propia voz que no sabes nada, y jamás sabrás más de lo que ya sabes. No vas a venir, en realidad nunca quisiste venir. Esta vez no quiero perder el norte, quiero perder el sur y que ya no duela nada. Me quema escribirte y me quema no hacerlo. Tiemblo al recordar cómo me dejé llevar, cómo di el paso hacia la jaula en vez de volar libre. No te impliques, no sientas, no des de ti.
Urano sangra, llora, se rompe... Pero Urano se reinventa y renace.

sábado, 7 de mayo de 2016

15. 35.

Lo nuestro era al revés. Tú querías llevar el timón del barco. Construír un navío a partir de recuerdos cojos y sentimientos mudos nunca fue una buena idea. Querías desnudarme con la mirada, pero lo único que conseguías era atormentarme. Nunca me quisiste, era sólo deseo y yo tu nínfula sin saberlo. Era fría, seria y dura contigo. Era de todo menos lo que tú querías, era de todo menos lo que tú esperabas. A pesar de todo esto, creé un universo paralelo en el que eras mío y yo era tuya, en el que la música nos acompañaba. Me hizo feliz en su momento, me hizo volar hacia lo más alto, sin que me tocases. No te necesito, yo soy mi propia capitana, navego libre y sola a donde el viento quiera llevarme. No sabes nada.

sábado, 16 de abril de 2016

Urano y su ira.

Te abriste el pecho con tus propias manos y les dijiste a todos que se fueran de allí. Rompiste los esquemas de todas las personas que calculaban tu próximo movimiento. Dejaste que el tiempo pasara y ahora, caminas por las riberas de tu herida, que sin haberse curado bien sigue sangrando. Ordenaste al mundo entero que te dejase en paz y que se marcharan de tu vida llevándose por delante cualquier recuerdo. Te quemaste intentando encontrar el por qué de todo esto. Y al final cuando todo fue destruido, y solo quedaste tú, llorando sin lágrimas y gritando sin voz, llegó ella. Llegó la luna para salvarte e iluminarte con su luz blanca. Ella te recordó que por mucho que te hirieses y echases a los pequeños habitantes de tu corazón, siempre quedarían como recuerdo las pecas de tus mejillas. Te susurró por última vez que eras el planeta más bello que jamás había girado sobre si mismo tantas veces. Te había visto rodearte de asteroides, tener guerras contigo misma y sucumbir al más extenso vacío. Y para ella, seguías siendo el planeta más precioso del Universo entero. Desde que ella posó sus labios en tu piel, dejaste de tener temperaturas extremas para tener los orgasmos más intensos entre sus piernas. Te deshacías en furia y gemidos bajo sus montañas verdes. Y entonces, comprendiste que jamás nadie te iba a querer como la luna. Urano, qué afortunada eres.

lunes, 11 de abril de 2016

Margaritas.

Le llené de margaritas la melena y algo cambió.

La rebelión de las margaritas en tu melena,
 que no querían ponerse rectas.
(Si yo fuese margarita también me gustaría girarme para poder contemplar tus rasgos.)
No querría más césped que tus ojos.
No querría más tierra que tus lunares.
No querría más agua que la de tus labios.
Y sé que tú me cuidarías como la margarita más especial que hayas tenido en tu pelo jamás.
Crecimos juntas y ahora sé que no me vas a dejar sin pétalos que acariciar con tu rocío.

Abejas.

Pensaba que no me podías hacer más libre,
 y cuando menos me lo esperaba
 me deshiciste el pecho en flores.

 Abriste en canal la coraza
 que yo misma construí protegiéndome de la tormenta.
 Dejé que tus abejas polinizaran mi alma.

Desde entonces no quiero escuchar más que el zumbido de tus alas en mi corazón.
Envuelves en miel mis venas, llenas de color mis pulmones.

Tú la abeja, yo la flor.
La primavera nos juntó
y aquí estamos haciendo el amor.

Vuela vuela,
libre vuela.

Mojaste tus patitas en mi pecho,
 y te llevaste un trocito de mi en ellas.
Por siempre volando juntas.

Constelaciones.

Al mirarla se me caían constelaciones enteras de los ojos de lo bonita que era.
Los astrónomos se me echaban encima porque decían que les estropeaba las cartas astrales.
Pero cómo no llorar estrellas y estrellas si en tus ojos encontré la galaxia más preciosa del Universo.
No se preocupen, que con sus lunares y los míos, hacemos cartas astrales perfectas.
Vente, hagamos el amor,
que escuchen los gemidos hasta en Plutón.
Patinar por tus curvas como si estuviese en los anillos de Saturno.
Ver en tu risa una lluvia de estrellas.
Urano me dicen,
 planeta frío y distante.
 Pero por mi estrella y musa viajaría años luz,
 me quemaría en el intento de besarla otra vez.
Exagerada me llaman.
 Exageradas las galaxias que me enseñó al desnudarla.

Por ti me hago estrella, 
y me quedaría brillando en tus ojos toda la eternidad.

domingo, 13 de marzo de 2016

Urano desnuda.

Dicen que si pulsas el alma de Urano con las yemas de tus dedos salen notas musicales. Puedes hacer una escala con ellas y crearte un caminito que te lleve al resto de planetas del sistema solar. Patinar por los anillos de Saturno es más divertido con música. Nadar en las aguas cromáticas de Venus es más relajante con música. Si tocas el alma de Urano con tus dedos y rompes la fina capa de hielo que la recubre, se expandirá por el cosmos llenándolo entero de música, pintura y literatura. Explotará en sí misma y se convertirá en una primavera que no deja de renacer año tras año. ¿Quieres sentir la verdadera música en tus oídos? Acaricia el azul intenso de Urano, báñate en su mirada, baila descalzo por sus lunas y no huyas cuando te ataque con asteroides, solo son rabietas pasajeras. Urano es como una niña pequeña, solo quiere jugar, quiere llenarlo todo de flores, música alternativa y bolsitas de té. Si el cosmos fuera cuadriculado, no sería tan bonito. A nadie le gusta mirar un cielo en el que las estrellas no estén desordenadas.

lunes, 7 de marzo de 2016

Urano.

Caía la noche y no había estrellas, ni siquiera un punto de luz que diera cobijo a los árboles. Todo estaba sumido en un gran silencio.

Cuentan las historias, que hay un momento del día en el que el azul intenso del amanecer, retrocede hasta el más oscuro crepúsculo. Cuando Urano llora, tiñe los primeros rayos de Sol de estrellas y la noche vuelve a arropar el Cosmos por un instante más. Llora porque quiere demostrar que su cuerpo celeste es de un azul más especial, porque hace mucho que ya nadie la cuida, que ya nadie la hace bonita. Desea con todas sus fuerzas que todos sientan el vacío que ella siente a pesar de tener varias lunas acompañándola. Si Urano te mira, te llenará los ojos de estrellas y podrás caminar poco a poco por todos sus lunares. Se te teñirá el alma de azul celeste y sentirás un dolor punzante en la espalda. No te apartes de su cuerpo, besa su piel, convierte ese azul en el más apasionado rojo, solo así dejará de llorar y podrás ver atardecer sin problema alguno. Al día siguiente, podrás acariciar la fresca hierba bañada de rocío, podrás sentir la brisa marina recorriéndote los poros. Pero acuérdate de que, un día cada cierto tiempo Urano llora, suplica un instante más de soledad y de silencio. Contempla esas estrellas de sus ojos, pero no sonrías, solo acaricia su alma un ratito más. Cada estrella es una lágrima, y dicen que cuando ella llora en su planeta el frío es tan intenso, que te puede llegar a quemar la piel.

Una súplica de una Urano que llora,
porque ya nadie se atreve a pisar sus lunares.

Urano sonríe desde la triste soledad,
recordando cada caricia que le dio el Principito,
que hizo posible que ella contase su historia.

lunes, 15 de febrero de 2016

Fuego.

Las manos le ardían y se moría por quitarse la escarcha de la piel a arañazos. Cada copo de nieve le pudría por dentro. Nunca supo apreciar la nieve, su fuego alejaba de ella toda gota de frío con rabia. Decían las historias, que se había hecho una casa de carbón en lo alto del bosque. Cuando esa casa ardía, algo en ella se rompía y las aves huían de cada rama, asustadas. Nadie le había enseñado a apreciar el frío. Se limitaron a obligarla a meterse en él, estuvo congelada mucho mucho tiempo en cuerpo y alma. Cuando esa alma fue liberada, el fuego de sus ojos jamás se apagó. Sabía dar cobijo a los demás, pero no sabía controlar sus ansias de quemarlos. Sin embargo, cuando el invierno llegaba, se sentía en casa. Lo contrario a ella le arropaba y no le obligaba a dejar de ser como ella quería. En el invierno el frío se volvía más intenso y era necesaria una hoguera para calentar el cuerpo y el corazón. Solo ahí era libre y podía crepitar con cada pestañeo. Fuego, agua, el ciclo de las cosas. Fue maldita con tener el pelo del color de un Fénix, para que nunca jamás olvidase su condición de fuego eterno.
Anhelaba ver en tus ojos, el deseo de intentar dominar aquellas llamas. 


viernes, 29 de enero de 2016

Mi pequeña Alicia.

No se si era tu gusto por Alicia, pero las horas desaparecían en tu compañía. Quizá el País de las Maravillas era eso.
Caerme en el abismo de tu ombligo y tomar el té entre tus rizos. La sonrisa de gata, ya la ponías tú.
Qué grandes maravillas entre las cartas del destino, que un día jugaste y acabaste en mi casita de madera. Tan pequeñita..

No llores mi amor, ¿navegamos juntas?

Y el mar de tus lágrimas tan solo era mi taza de té, tu sonrisa, el humo y las risas. Eras mi Alicia, loca, libre, preciosa.