sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Te irás?

Un día te irás.
Yo me quedaré.
Me cuesta reconocerlo,
pero siempre soy la que se queda.
No es bonito,
no es algo bueno.
Quedarse cuando se van
es como beber el té frío.
Se te pega a la lengua
y el sabor ya no es dulce.
Quizá sea yo quien tiene la culpa de quedarse,
quizá deba levantarme un día e irme.
Pero todas las veces que lo pienso
siento que estoy traicionando a mi corazón.
Lo que un día quise, ya no está.
Lo que un día me hizo sentir en casa,
se ha marchado y se ha llevado las llaves con él.
¿Qué debería de hacer ahora?
No lo sé.
Últimamente he visto la opción de quedarme como si fuera una cama.
Una cama en la que echarse y dejar pasar el tiempo.
Quizá fuese más fácil si la cama no fuese un colchón de faquir y estuvieses aquí.
Pero te has ido,
y yo me he quedado.
Es la misma historia de siempre.

No sé si cuando recite esto delante de todos vosotros él seguirá aquí, pero de una u otra forma, me quedaré. Me quedaré porque alguien tiene que contarle al mundo qué es lo que ocurre después de un adiós tan largo.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Blue.

 "With all that blue that you carry around in your heart, it must be raining there forever" - Jason Molina.



Con todo el azul que tengo metido en el cuerpo,
el corazón se me ha llenado de agua.
Abundan las goteras en los pulmones,
no sé cómo taparlas.

Me han crecido enredaderas en las venas,
tan fuertes que apenas puedo moverme.
No creo que florezcan, no me gusta tomar el sol.

Tiene que estar lloviendo para siempre dentro de mí,
da igual lo que llore, 
la lluvia no cesa nunca.

Se me nubla la vista
y me pierdo en esa niebla,
me pierdo
y me pierdo...

Todos se han ahogado con la tormenta,
construir barcos de papel nunca se me ha dado bien.

Quizá algún día llegue alguien,
se le ocurra abrir el paraguas
y aprender a nadar.
Quizá así, el barco se haga más fuerte.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Nos hemos acabado.

Cuando se acabe el verano, te acabarás tú.
Nos acabaremos nosotros,
se acabará el café
y quién sabe,
quizá también se acabe la cerveza.
Seguirá luciendo el sol
y la brisa seguirá moviendo mi falda,
pero esto se acabará.
Las estaciones son cíclicas,
el amor terrorismo emocional
y oh mira...
¡ya se me ha enfriado el café otra vez!

Te pediría que me apagases,
pero me gusta tanto quemarme
en excusas
y en sentimientos mudos...
Creí que jamás te volvería a pedir esto, pero vete.
¿No te has dado cuenta de que el verano se ha acabado ya?
Intentarlo ahora es de cobardes.